En este sentido, la doblez de la parte superior de la malla, ayudado por la forma de la gavilla que da forma a la longitud del parque, será uno de los métodos que vamos a analizar.
El caracol podrá acceder hasta el lateral de la malla, que estará enterrada 30 centímetros, e incluso ascenderá por la misma. La caída del lateral del parque, en forma de jota invertida, impedirá al caracol seguir su marcha hasta el exterior de la superficie.
Para garantizar la fiabilidad de este sistema se podrá impregnar el doblez de la malla antifuga con sal, grasa vegetal o detergente. Estos productos repelen al caracol por lo que de manera instantánea retrocedería hasta el interior del parque. Son muchos los métodos existentes para evitar posibles fugas de este animal.

